Ester Iranzo, autora del libro Bajo la piel del monstruo, comparte su experiencia con un trastorno de la conducta alimentaria (TCA) de larga evolución en un acto organizado por el Hospital Universitario de Bellvitge y la Fundación Hospitalarias Martorell.
“No me he recuperado del todo, pero sigo viviendo”. Con esta frase, Ester Iranzo resumió este martes en Martorell el espíritu de “Bajo la piel del monstruo”, el libro en el que pone palabras a más de dos décadas conviviendo con un trastorno de la conducta alimentaria (TCA). Lejos de los relatos de superación lineales, la autora reivindica una mirada más realista sobre la recuperación.
La presentación del libro, editado conjuntamente por el Hospital Universitario de Bellvitge y la Fundación Hospitalarias Martorell, se celebró este 21 de abril en el salón de actos de la Fundación Hospitalarias Martorell, en un acto previo a Sant Jordi. El encuentro reunió a profesionales, personas atendidas, familias y entidades vinculadas a la salud mental y a los TCA.
El acto contó con la participación de la propia autora; del director gerente de la Fundación Hospitalarias Martorell, Jesús Ezquerra; del director de la Unidad Integral de Recuperación de los Trastornos de la Conducta Alimentaria (UIR-TCA) e investigador del IDIBELL, el Dr. Fernando Fernández-Aranda; y de la coordinadora de la misma unidad, la Dra. Núria Jaurrieta.
“Si puedo ayudar a una sola persona, para mí ya habrá merecido la pena”, aseguró Iranzo. Para ella, ver su relato convertido en un libro ha sido una manera de “despegarse un poco de la etiqueta de persona con un trastorno” y volver a sentirse “persona”.

Un libro nacido de la necesidad de dar esperanza
Diagnosticada desde los 18 años, Ester Iranzo explicó que siempre había escrito, especialmente en los momentos más difíciles. Pero Bajo la piel del monstruo nace de una pregunta concreta: “¿Qué es lo que me habría gustado escuchar cuando empecé con el trastorno?”. “Empecé a escribir no para mí, sino para hablar con alguien”, explicó.
El libro recoge reflexiones, metáforas y vivencias sobre el miedo, la culpa, el aislamiento, las recaídas y la relación con el propio cuerpo y con el entorno.
Una de las ideas centrales del relato es la del “monstruo”, una metáfora del trastorno. “Es aquella parte enferma que quiere anularte”, explicó. Pero la autora también dejó claro que no se trata de luchar constantemente contra ese “monstruo”, sino de aprender a convivir con él sin que ocupe todo el espacio.
“El miedo es el capitán de los monstruos”, escribe Iranzo en el libro. Durante el acto leyó un fragmento especialmente significativo: “No hay que evitarlo ni apartarlo. Hay que aprender a convivir con él. Tiene que convertirse en una especie de compañero, aunque sea molesto”.
Una mirada realista sobre la recuperación
Uno de los aspectos que más emocionó a las personas asistentes fue la manera en la que la autora habla de la recuperación. Lejos de una idea idealizada de “curación”, Iranzo defiende que, en muchos casos, convivir con un TCA implica aprender a identificar señales de alerta, aceptar las recaídas y seguir adelante.
“Yo no me he curado del todo, pero tampoco aspiro a eso. Creo que son mejoras, recaídas, subidas y bajadas”, afirmó. “Hay mucha gente que no se recupera del todo y eso no se dice lo suficiente. Pero eso no significa que no puedas tener una vida”.
Su testimonio conectó especialmente con otras personas con experiencia propia en TCA presentes en el acto, algunas de las cuales agradecieron que el libro visibilice una realidad menos explicada: la de las personas adultas con trastornos de larga duración.
“Hay muchos libros de personas que explican cómo se han recuperado del todo, pero hay mucha gente que no, y de eso no se habla”, según la Dra. Jaurrieta. “Poder verlo desde este enfoque ayuda mucho”, añadió.
Una unidad pionera para personas adultas con TCA de larga evolución
El libro también ha servido para visibilizar el trabajo de la UIR-TCA Bellvitge-Martorell, una unidad pionera en Europa impulsada por el Departament de Salut para tratar a personas adultas con trastornos de la conducta alimentaria de alta complejidad y larga duración.
Este recurso, gestionado conjuntamente por el Hospital Universitario de Bellvitge y la Fundación Hospitalarias Martorell, ofrece una hospitalización de media estancia de tres a cuatro meses y da servicio a toda Cataluña.
El Dr. Fernando Fernández-Aranda explicó que la unidad ya ha atendido a cerca de un centenar de personas en dos años y medio y que los resultados son “muy positivos”. “Muchas personas llegan después de años de sufrimiento y de haber agotado otros recursos. Lo que buscamos es que recuperen la esperanza y encuentren de nuevo un proyecto de vida”, afirmó.
Por su parte, la Dra. Núria Jaurrieta recordó que el tratamiento no se centra solo en el peso o la alimentación, sino también en los factores emocionales, familiares y sociales. “Ahora se incluye mucho más a la familia y al entorno. Las personas cercanas también necesitan entender qué está pasando y cómo pueden ayudar”, explicó Iranzo durante la conversación.

Escribir para transformar el dolor
La coordinadora de la unidad, la Dra. Jaurrieta, aseguró que descubrió el potencial de los escritos de Ester Iranzo porque esa era su manera de comunicarse cuando no podía verbalizar lo que sentía. “Cuando leí lo que escribía pensé: esto puede ayudar a mucha gente”, recordó.
Para la autora, escribir ha sido una herramienta para ordenar el dolor y darle sentido. “Yo era capaz de escribir cosas que no podía verbalizar. Quería hablar de igual a igual con alguien que pudiera sentirse igual de perdido o solo”, explicó.
El libro incluye también ilustraciones de Víctor Casado, creadas a partir de las emociones y metáforas que la autora le transmitía. Entre ellas, destacan unas alas cosidas, una imagen que simboliza la posibilidad de volver a levantar el vuelo después de haberse sentido rota.
Al final del acto, profesionales, familiares y personas atendidas coincidieron en destacar la importancia de dar visibilidad a una realidad a menudo silenciada y marcada por el estigma. “En los problemas de salud mental, muchas veces la culpa pesa más que el propio dolor”, afirmó Iranzo. “Por eso es tan importante entender que esto no es culpa de nadie”.
La presentación de “Bajo la piel del monstruo” no ha sido solo la de un libro. Ha sido también la reivindicación de otra manera de hablar de los TCA: con menos estigma, más honestidad y más esperanza.
📖 El libro se puede descargar en PDF en este enlace.

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